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Complejo superado, imposible para Francia

29/06/2017 - 'LA OPINIÓN DEL EXPERTO' ... en las Giras de los europeos por el Sur

Arrasate R.T.. Acabamos con el análisis de las Series de Francia en Sudáfrica. Unas giras, las del 'XV del Gallo' por tierras de los 'Springboks', con enfrentamientos únicos entre dos rugbys que siempre han estado muy conectados, aunque no lo pareciera. Dos estilos antaño diferentes, durísimos en delantera, siendo los míticos jugadores de la línea los que decantaron la balanza para los galos y corroboran la dificultad que supone para el poderosísimo rugby sudafricano superar a un rugby extraño, veloz y creativo a la vez que muy duro y agresivo en su delantera.

Vamos con las series de 1975 y 1980, las dos perdidas sin remisión por Francia, imposible para ellos ante unos 'Springboks' que superaron el complejo de inferioridad que les llegaron a provocar los 'Bleus', como ha quedado demostrado este año con un nuevo pleno ante el 'XV del Gallo': 35-12 en Johannesburgo, 37-14 en Pretoria y 37-15 en Durban.


SERIE DE 1975

En junio de 1975 un impresionante equipo de Francia aterriza en Sudáfrica para seguir imponiendo en los 'Springoks' ese complejo de inferioridad que hace que no sean capaces de superarles. Vienen para una gira de 11 partidos con dos 'test' con jugadores como Jean-Claude Skrela, Robert Pararemborde, los Biterroise Michel Palmié, Richard Astre y Gerard Cholley, Francoise Sangalli o Patrice Peron, con Marcel Batigne de nuevo como mánager y entrenados por Fernand Cavenaze, el héroe de State Montois en 1963. Hay ganas de revancha en Francia, pues los sudafricanos les han ganado dos partidos en suelo francés un año antes: 4-13 y 8-10 ante unos 'Boks' muy dolidos tras sufrir la derrota en la histórica Serie de los Lions del 74 en su tierra, con una contundencia nunca vista hasta el momento: 3-12, 9-28, 9-26 y 13-13.

Esta derrota provoca la destitución de Johan Claasens como seleccionador después de 21 partidos y lleva de nuevo a Ian Kirkpatrick, el entrenador milagro de los Griquas del 70 -Griquas, el 'miracle match' de la Currie- y ya vencedor de Francia en la Serie del 67, al banquillo. Llega la revolución en sus convocatorias, empezando por dar la capitanía al más grande líder, junto a Gary Teichman, de la historia del rugby sudafricano: Morné Du Plessies. En Bloemfontain, Sudáfrica gana 38-25 a Francia con un quince titular en el que sólo hay 50 'caps', siendo Du Plessies, con siete, el que más tiene, con 10 jugadores con menos de 25 años y viejos conocidos nuestros como Klippies Kirtzinger, el gigante de Orange, Cris Pope y Dawie Snyman.

Una semana después, Sudáfrica vuelve a ganar a Francia por 33-18 en el Loftus con facilidad. Kirkpatrick está construyendo las bases de un grandísimo equipo, se juega en muchas fases, muchos balones abiertos y protagonismo de los tres cuartos, cimentado todo en el inmenso poderío de la delantera. En 1976, este equipo derrota a Nueva Zelanda 3-1 y es el primero en sufrir las consecuencias del 'apartheid' a nivel mundial, pues en 1977, tras los 'Acuerdos de Gleneagles', las naciones de la Comonwelth acuerdan no competir contra Sudáfrica, siendo estos jugadores los primeros en ver truncadas sus carreras deportivas internacionales por la política. Los terribles y lamentables disturbios de Soweto fueron la puntilla.

Años de plomo en la Liga francesa, 'Le Grand Beziers' domina de forma categórica y muy dura el campeonato, con un rugby hermético, jugadores que aterrorizaban a los rivales, otro 'grupo salvaje' de tipos muy agresivos, pero realmente excepcionales en ese tipo de rugby. Bajo la dirección de Raoul Barriere, imponen su dinastía con seis títulos en esta década: 1971, 72, 74, 75, 77 y 78; sólo Agen logra ganarle una final en 1975 (13-10 en la prórroga). En los 80 añaden otros cuatro títulos, 1980, 81, 83 y 84, concluyendo una época gloriosa de un equipo y una forma de jugar que ya jamás se verá. En 1977 llegó a tener 12 internacionales y citamos aquí, como reconocimiento a ellos, sus jugadores más relevantes, conocidos como los 'biterroise' o 'Les mamouths': Vaquerín, Alain Paco, Gerard Cholley Richar Astre, Alain Esteve, Michel Palmié y Jacuqes Cantoni entre otros.


SERIE DE 1980

Tras estos acuerdos, en 1977 Sudáfrica sólo juega un 'test' contra un XV Invitación, mientras que en 1978 y 79 no juega ningún partido oficial y llega a 1980 sin medirse contra nadie en tres años y con el inicio de su mejor generación de jugadores. En abril disputa dos partidos contra un XV Sudamérica, que gana 24-9 y 18-9 (ante los Porta, Lofredda, 'Topo' Rodriguez...) y en verano llegan los British and Iris Lions, que como buenos británicos que son, son los primeros en incumplir su propio tratado. Los 'Boks' barren a los Lions por 3-1, ya está jugando 'el más grande' Naas Botha, que debuta contra Sudamérica y el ascendente de Morne Du Plessies en el grupo sobrepasa cualquier comparación. Vuelven a ganar a Sudamérica 22-13 y 30-16 y les llega una gran Francia que viene de hacer historia en Auckland, el 14 de julio de 1979, al vencer a Nueva Zelanda 19-24.

Daba igual, esta Sudáfrica, con Nelie Smith en el banquillo, era nada más y nada menos que el embrión ya muy maduro de la 'gran generación Springbok perdida', el mejor equipo sudafricano de la historia junto a los 'Boks' del 49. El inapelable 37-15 que le endosaron a Francia fue el último partido de rugby de Morné Du Plessies, en otro momento Sudáfrica hubiese notado esta ausencia, pero lo que había era excepcional: Theuns Stofberg y Rob Louw en la tercera; unos segundas míticos como Moaneer Van Heerden y Louis Moolman; Naas y Divan Serfontain, éste fue Joost antes que Joost, en los medios; y, por extraño que parezca, el juego se orientaba hacia los tres cuartos, este es el legado del gran Ian Kirkpatrick y su juego y convocatorias de los 70 al rugby sudafricano; podemos ver al mejor centro de la historia del rugby, Dani Gerber, el 'Springbok' perfecto; a un zaguero maravilloso como Gypsie Piennar, padre de Ruan; Ray Mortd, el único jugador que ha hecho tres ensayos en un partido a los 'All Blacks'; Willie Du Plessies, el mayor de tres hermanos, Carel y Michael, precursores de los actuales Barrett, y muchos más...

Tras Nelie Smith, coge el equipo una leyenda de los 'Boks' del 49, Cecil Moss, y marcha a lo imposible, a ganar una serie en Nueva Zelanda. Ya conocéis todo lo que rodeó esa serie, que acabó con 2-1 para los 'All Blacks' venciendo 25-22 en el descuento del tercer partido con un golpe del zaguero Hewson. Se incorporan jugadores de la talla de Schalk Burger y Hennie Bekker, padres de los actuales Schalk y Andrius, Flip Van Der Merwe, padre de Flippie, un nº8 de otro nivel, Wynand Claasens... la lista de jugadores es inmensa.

Francia llegó para ganar, venía de conseguir el Grand Slam en el Torneo V Naciones con el mismo quince titular todos los partidos bajo el jugador que más ha querido y honrado la camiseta de Francia: 'le petit caporal', Jacques Fouroux. En 1981 repitió Grand Slam, había equipo para ganar: Jean Pierre Rives y su ascendente en todos, Robert Pararemborde, 55 'caps', Phillip Dintrans, 50 'caps', Jean Luc Joinel, 51 'caps', Serge Blanco, Jean Pierre Elisalde, Laurent Pardo... pero ya todo era diferente en Sudáfrica, la exclusión internacional, unida a su mejor generación, les enrabietó y nadie pudo pararles.

Hasta 1993 ni vuelve Francia a jugar allí, empatando a 20 y ganando, otra vez, a los 'Boks' en el Ellis Park por 17-28, el aislamiento les ha dejado fuera de juego de todo y tardaron tiempo, pero el rugby sudafricano se levantó y volvió a dominar. El legado que dejó el rugby francés es innegable y siempre tuvieron y tendrán el respeto de Sudáfrica.

JOSE IGNACIO BENITO B- www.marca.com

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